
El Palacio.
Una fachada victoriana que siguió viviendo. Adentro, la ciudad se mira desde otra época.
Lo que hoy recibe viajeros comenzó como una mansión encargada por Francisco Petrinovic.

El tiempo en sus muros.
- 1923
La casa de Petrinovic
El empresario del salitre Francisco Petrinovic encarga a Vicente Colovich una mansión de lenguaje victoriano en el Cerro Alegre. Se inaugura en 1923.
- Después
Otra vida para el edificio
El inmueble pasa a albergar dependencias de la Universidad de Playa Ancha. Su uso cambia, pero la presencia del palacio sigue marcando el Paseo Yugoslavo.
- 2009
Restaurar sin borrar
Matías Klotz inicia la restauración. La envolvente victoriana dialoga con un volumen contemporáneo de plancha metálica negra.
- Hoy
Un palacio habitado
Tras la restauración, el edificio abre como hotel de 23 habitaciones: con salones, terraza, cava, jardín y Spa Alegre bajo la casa.

Dos siglos
en conversación.
La restauración no imitó lo antiguo. Conservó el carácter de la casa y dejó que el volumen negro de Klotz mostrara con honestidad su propio tiempo.
VICENTE COLOVICH · MATÍAS KLOTZSalones con escala propia.

- Biblioteca
- 7,1 × 4,5 M
- Piano Bar
- 10,9 × 5,2 M
- Salón Alegre
- 18,2 × 5,5 M
Para reuniones y celebraciones, el montaje se adapta a cada encuentro. La terraza abre el palacio a la bahía.
Organizar un encuentro ↗Y luego, explorar.

01 Terraza frente a la plaza
02 Cava subterránea de ladrillo a la vista
03 Jardín vertical sobre Spa Alegre
04 Ascensor para recorrer sus niveles
Habitar un edificio
con historia.
Sus muros centenarios invitan a otro ritmo. La climatización conserva el carácter del inmueble: cada habitación tiene calefacción individual y el palacio no dispone de aire acondicionado.
Salir es seguir
descubriendo.
Montealegre 149 pone al palacio junto al Paseo Yugoslavo. Desde allí aparecen el Museo Baburizza y el ascensor El Peral: tres hitos del cerro para recorrer a pie.
Vivir Valparaíso ↗
